Cada vez más pymes y autónomos reciben notificaciones de la Agencia Tributaria, es la «carta invitación Agencia Tributaria» que, aunque no son sanciones ni inspecciones formales, sí funcionan como una advertencia preventiva. Son las conocidas cartas invitación, una vía de la Administración para animar al contribuyente a revisar posibles errores antes de que se conviertan en un problema serio.
¿Qué es una carta invitación de Hacienda?
La carta invitación es una comunicación informal y no vinculante que Hacienda envía cuando detecta posibles inconsistencias fiscales entre lo que una empresa o autónomo ha declarado y la información de la que dispone el propio organismo.
No se trata de un requerimiento ni de una sanción, pero sí es una alerta temprana para que el contribuyente pueda revisar sus cuentas y, en su caso, regularizar voluntariamente su situación.
👉 En otras palabras: es un aviso para corregir a tiempo, no un castigo.
Motivos habituales por los que llega una carta invitación
– Diferencias en ingresos declarados frente a los modelos informativos presentados (347, 190, 349…).
– Rendimientos omitidos, como intereses bancarios, alquileres o transmisiones de inmuebles.
– Gastos deducidos dudosos, que no encajan con la actividad.
– Desajustes en el IVA, por ejemplo, entre los modelos trimestrales y los libros registro electrónicos (SII).
Carta invitación vs. requerimiento: no confundir
| Concepto | Carta invitación | Requerimiento |
| Naturaleza | Preventiva, informal | Formal, vinculante |
| Obligación de respuesta | No obligatoria, pero recomendable | Obligatoria, con plazo legal |
| Consecuencias | Puede evitar inspección o sanción | Puede derivar en sanción o liquidación |
| Inicio de procedimiento | No inicia procedimiento tributario | Sí, abre procedimiento oficial |
Pasos recomendados si recibes una carta invitación
1. No la ignores. Aunque no obliga legalmente a contestar, dejarla de lado puede acabar en inspección.
2. Revisa tus declaraciones. Contrasta lo declarado con los datos que Hacienda señala en su escrito.
3. Consulta con un asesor fiscal. Una mirada profesional puede ahorrarte regularizaciones innecesarias.
4. Corrige si procede. Presenta declaraciones complementarias o sustitutivas para ajustar la información.
5. Guarda constancia. Conserva copia de la carta, de tu revisión y de las posibles correcciones realizadas.
Un ejemplo realista
Imagina que una pyme recibe una carta invitación porque ha declarado 20.000 € menos de IVA en el modelo 303 respecto al importe reflejado en el modelo 347 de sus clientes. Al revisar, descubre que uno de sus clientes ha duplicado una factura en su modelo. La empresa aclara la situación y lo comunica a la Agencia Tributaria. Resultado: evita una inspección y posibles sanciones.
Conclusión
La carta invitación es una muestra clara de la fiscalidad preventiva que impulsa la Agencia Tributaria. Gestionarla de forma proactiva permite a pymes y autónomos ganar tranquilidad, evitar sanciones y mantener sus cuentas en orden.
En Oikos Consultores ayudamos a empresas y profesionales a interpretar estas comunicaciones, tomar las decisiones correctas y actuar con seguridad ante la Administración.


